Guía de Aceites Esenciales

Aceite Esencial de Ajo (Alium sativum)antibiótico, antimicrobiano, antiséptico, antitóxico, antitumoral, antivírico, bactericida, carminativo, colagogo, hipocolesterolémico, depurativo, expectorante, febrífugo, fungicida, hipoglucémico, hipotensor, insecticida, promueve la leucocitosis, estomacal y tónico.

El ajo se ha utilizado durante miles de años para las infecciones de las vías respiratorias y del tracto urinario como la cistitis , desórdenes digestivos e infecciones, erupciones cutáneas, enfermedades cardíacas, tensión arterial alta y arteriosclerosis.  También lo podemos utilizar en artrosis, reuma, asma, bronquitis, resfríados, colesterol. Debido a su olor desagradable no se utiliza normalmente en aplicaciones externas. Para ello, existen las perlas de ajo que se utilizan en productos dietéticos, enfermedades cardíacas, en cocina, etc.

 Aceite Esencial de Árbol del Té (Melaleuca alternifolia): antiinfeccioso, antiinflamatorio, antiséptico, antivírico, bactericida, balsámico, cicatrizante, diaforético, expectorante, fungicida, inmuno-estimulante, parasiticida y vulnerario.

El aceite esencial de árbol del té combina bien con los aceites de lavanda, salvia romana, romero, pino, ylang-ylang, geranio, mejorana, clavo y nuez moscada. Lo podemos utilizar para problemas de piel como abscesos, acné, pie de atleta, ampollas, quemaduras, herpes, caspa, picaduras de insectos, pieles grasas, granos, verrugas, heridas infectadas. Asma, bronquitis, catarro, tos, sinusitis, tuberculosis, tos ferina. Candidiasis, vaginitis, cistitis, pruritos. Resfriados, fiebre, gripe, varicela.

Aceite Esencial de Bergamota (Citrus bergamia): analgésico, antihelmíntico, antidepresivo, antiséptico, antiespasmódico, antitóxico, carminativo, digestivo, diurético, desodorante, febrífugo, laxante, parasiticida, rubefaciente, estimulante, estomacal, tónico, vermífugo y vulnerario.

El aceite de bergamota combina bien con los aceites de lavanda, neroli, jazmín, ciprés, geranio, limón, manzanilla, enebro, cilantro y violeta. Este aceite es ideal para liberar la energía estancada ayudándonos a liberar los sentimientos reprimidos. Gran antidepresivo muy utilizado en estados de ansiedad, depresión y enfermedades relacionadas con el estrés ya que tiene un efecto refrescante y estimulante. Muy usado para la piel grasa y con problemas como acné, furúnculos, herpes, eczema, psoriasis, sarna, úlceras varicosas.  La bergamota le da al Té Earl Grey su sabor característico.

Aceite Esencial de Canela (Cinnamomum zeylanicum): antihelméntico, antidiarreico, antídoto, antimicrobiano, antiséptico, antiespasmódico, antiputrescente, afrodisíaco, astringente, carminativo, digestivo, emenagogo, hemostático, parasiticida, refrigerante, espasmolítico, estomacal y vermífugo.

Lo podemos utilizar en diarrea, amebiasis, tifus, disentería, bronquitis, gripe, cansancio profundo, depresión, infecciones tropicales, impotencia masculina. Estimula la secreción de lágrimas, saliva y mucosidades. Halitosis, infecciones de la boca, dolor de garganta, anginas, flatulencia, pérdida de apetito.

Aceite Esencial de Cedro (Cedrus atlántica): antiséptico,  afrodisíaco, antiseborreíco, astringente, diurético, fungicida, expectorante, tónico y estimulante circulatorio.

Combina bien con los aceites de bergamota, ciprés, jazmín, enebro, neroli, incienso, salvia romana, vetiver, romero, ylang-ylang y con los de tipo oriental y floral. Lo podemos utilizar en acné, caspa, dermatitis, eczema, infecciones fúngicas, caída del cabello, bronquitis, catarro, congestión, cistitis, tensión nerviosa.

Aceite Esencial de Ciprés (Cupressus sempervirens): antirreumático, antiséptico, antiespasmódico, astringente, desodorante, diurético, hepático, estíptico, sudorífico, tónico y vasoconstrictor.

El aceite esencial de ciprés combina con los aceites de madera de cedro, pino, lavanda, mandarina, salvia romana, limón, cardamomo, manzanilla, enebro, benjuí, bergamota, naranja, mejorana y sándalo.

Lo podemos utilizar en hemorroides, varices, problemas ováricos como dismenorreas o metrorragias, menopausia, enuresis, gripe, espasmos. A nivel psicológico, el aceite de ciprés infunde estabilidad y cohesión ayudando a través de las transiciones de la vida y llevándonos sutilmente a aceptar incluso los cambios difíciles, tanto internos como externos. Nos hace fluir con la vida.

Aceite Esencial de Clavo (Syzgium aromaticum): afrodisíaco, analgésico, antiséptico, bactericida, trastornos estomacales, carminativo, antihistamínico, expectorante, estimulante y vermífugo.

El aceite esencial de clavo combina bien con los aceites de rosa, lavanda, vainilla, salvia romana, bergamota e ylang-ylang. Lo podemos utilizar en acné, pie de atleta, quemaduras, cortes, repelente contra insectos, dolor de muelas, úlceras, heridas, artritis, reumatismo, asma, bronquitis, cólicos, náuseas, gripe, resfríados.

Aceite Esencial de Enebro (Juniperus communis): antirreumático, antiséptico, antiespasmódico, antitóxico, afrodisíaco, astringente, carminativo, cicatrizante, depurativo, diurético, emenagogo, tónico nervioso, parasiticida, rubefaciente, sedante, estomacal, sudorífico, tónico y vulnerario.

El aceite esencial de enebro combina bien con los aceites de vetiver, madera de sándalo, cedro, ciprés, salvia romana, pino, lavanda, romero, benjuí, geranio y los aceites cítricos.

Lo podemos utilizar en acné, dermatitis, eczema, pérdida de cabello, hemorroides, pieles grasas, como tónico cutáneo. Muy útil y utilizado en problemas de circulación y articulaciones como acumulación de toxinas, arteriosclerosis, celulitis, gota, obesidad, reumatismo. Resfríados, gripe e infecciones. Cistitis, amenorrea, dismenorrea, leucorrea. Para problemas de ansiedad, tensión nerviosa y enfermedades relacionadas con el estrés.

Aceite Esencial de Eucalipto (Eucalyptus globulus var. globulus): analgésico, antirreumático, antiséptico, antiespasmódico, antivírico, balsámico, cicatrizante, descongestionante, desodorante, depurativo, diurético, expectorante, febrífugo, hipoglucémico, parasiticida, profiláctico, rubefaciente, estimulante, vermífugo, vulnerario.

Lo podemos utilizar en problemas de piel como quemaduras, ampollas, cortes, herpes, picaduras de insectos, piojos. También en dolores musculares, artritis reumatoide, torceduras, asma, bronquitis, sinusitis, gripe, varicela, sarampión. Asma, bronquitis, catarro, tos, sinusitis, infecciones de garganta. Cistitis, leucorrea. Gripe, varicela.

Aceite Esencial de Geranio (Pelargonium graveolens): antidepresivo, antihemorrágico, antiinflamatorio, antiséptico, astringente, cicatrizante, tónico, desodorante, diurético, fungicida, estimulante, vermífugo y vulnerario.

El aceite esencial de geranio combina bien con los aceites esenciales de lavanda, pachulí, clavo, rosa, nerolí, madera de sándalo, jazmín, enebro, bergamota y otros cítricos.

Lo podemos utilizar en acné, dermatitis, eczema, hemorroides, piojos, pieles enrojecidas, pieles grasas, pieles envejecidas, celulitis, mala circulación, tensión nerviosa, neuralgia y enfermedades relacionadas con el estrés. Muy útil en las tensiones premenstruales y en la menopausia.

Aceite Esencial de Incienso (Boswellia carteri): antiinflamatorio, antiséptico, astringente, carminativo, cicatrizante, citofiláctico, digestivo, diurético, emenagogo, expectorante, sedante, tónico, uterino.

El aceite esencial de incienso combina bien con los aceites de madera de sándalo, pino, vetiver, geranio, lavanda, mimosa, neroli, naranja, bergamota, albahaca, pimienta, canela. Modifica el aroma dulce de las mezclas cítricas de una forma muy especial. Lo podemos utilizar para manchas en la piel, pieles secas o envejecidas, cicatrices, heridas y arrugas. Al ser un aceite relajante es muy utilizado para la meditación. La goma y el aceite se emplean como fijadores y componentes fragantes de jabones, cosméticos y perfumes.

Aceite Esencial de Jazmín (Jasminum officinale): analgésico suave, antidepresivo, antiséptico, antiinflamatorio, sedante, carminativo, antiespasmódico, afrodisíaco, cicatrizante, expectorante, galactogogo, ayuda al parto, tónico uterino.

El aceite esencial de jazmín combina bien con los aceites de rosa, sándalo, salvia romana y todos los cítricos. Tiene la cualidad de suavizar cualquier nota áspera y de combinar con casi todos. Lo  podemos utilizar en pieles secas, grasas, irritadas y sensibles. Espasmos musculares y torceduras. Catarros, laringitis. Dismenorrea, frigidez, dolores del parto, desórdenes uterinos. Muy eficaz en el sistema nervioso ya que actúa en depresión, agotamiento nervioso y enfermedades causadas por el estrés. Para síntomas de apatía, indiferencia o languidez.

Aceite Esencial de Jengibre (Zingiber officinale): analgésico, antioxidante, antiséptico, aperitivo, antiespasmódico, tónico, antitusígeno, afrodisíaco, bactericida, carminativo, cefálico, diaforético, expectorante, febrífugo, laxante, rubefaciente, estimulante y estomacal.

El aceite esencial de jengibre combina bien con los aceites de mader de sándalo, vetiver, pachulí, incienso, madera de cedro, cilantro, rosa, lima, neroli, naranja y otros aceites cítricos.

Aceite Esencial de Lavanda (Lavanda officinalis): analgésico, anticonvulsivo, antidepresivo, antimicrobiano, antirreumático, antiséptico, antiespasmódico, antitóxico, carminativo, colagogo, colerético, cicatrizante, cordial, citofiláctico, desodorante, diurético, emenagogo, hipotensor, insecticida, tónico nervioso, parasiticida, rubefaciente, sedante, estimulante, sudorífico, tónico, vermífugo y vulnerario.

El aceite esencial de lavanda combina bien con la mayoría de los aceites, especialmente cítricos y florales; también con los de cedro, clavo, salvia romana, pino, geranio, vetiver, pachulí.

Lo podemos utilizar en abscesos, acné, alergias, pie de atleta, furúnculos, contusiones, caspa, dermatitis, dolor de oídos, eczema, inflamaciones, picaduras y mordeduras de insectos, repelente contra insectos, piojos, psoriasis, tiña, sarna, llagas, granos, pieles de todos los tipos, quemaduras solares, heridas. Lumbago, dolores y molestias musculares, reumatismo, torceduras. Asma, broquitis, catarro, halitosis, laringitis, infecciones de garganta, tos ferina. Espasmos abdominales, cólicos, dispepsia, flatulencia, náuseas. Dismenorrea, leucorrea. Gripe. Depresión, dolor de cabeza, hipertensión, insomnio, migrañas, tensión y enfermedades por estrés, síndrome premenstrual, ciática, shock, vértigos.

Aceite Esencial de Limón (Citrus limon): antianémico, antimicrobiano, antirreumático, antiesclerótico, antiescorbútico, antiséptico, antiespasmódico, antitóxico, astringente, bactericida, carminativo, cicatrizante, depurativo, diaforético, diurético, febrífugo, hipotensor, hemostático, insecticida, rubefaciente, estimula la formación de los glóbulos blancos, tónico y vermífugo.

Combina bien con los aceites de lavanda, neroli, ylang-ylang, rosa, sándalo, incienso, manzanilla, benjuí, hinojo, geranio, eucalipto, enebro. Lo podemos utilizar en acné, anemia, uñas quebradizas, furúnculos, sabañones, callos, cortes, pieles grasas, herpes, picaduras de insectos, úlceras bucales, granos, venas varicosas, verrugas, artritis, celulitis, tensión arterial alta, sangrado de la nariz, obesidad, mala circulación, reumatismo, asma, infecciones de garganta, bronquitis, catarro, dispepsia, resfríado, fiebre e infecciones.

Aceite Esencial de Mandarina (Citrus reticulata): antiséptico, antiespasmódico, carminativo, digestivo, diurético (suave), laxante (suave), sedante, estimulante (digestivo y linfático) y tónico.

El aceite esencial de mandarina combina bien para hacer sinergias con los demás aceites cítricos, en especial el de neroli, y con los especiados como el de nuez moscada, canela o clavo. Lo podemos utilizar en acné, pieles congestionadas y pieles grasas, cicatrices, granos, estrías, retención de líquidos, obesidad, para problemas digestivos, dispepsia, hipo, insomnio, tensión nerviosa, inquietud.  Se emplea a menudo para los niños y las mujeres embarazadas.

Aceite Esencial de Manzanilla (Chamaemelum noble): analgésico, antianémico, antiespasmódico, antineurálgico, antiinflamatorio, antiséptico, bactericida, carminativo, colagogo, cicatrizante, digestivo, emenagogo, febrífugo, hepático, hipnótico, sedante nervioso, estomacal, sudorífico, tónico, vermífugo y vulnerario.

Combina bien con los aceites de bergamota, salvia romana, jazmín, neroli, rosa, geranio y lavanda. Lo podemos utilizar en acné, alergias, furúnculos, quemaduras, sabañones, dermatitis, eczema, sarpullidos, picaduras de insectos, pieles sensibles, artritis, neuralgias, reumatismo, dispepsia, cólicos, náuseas, menorragia, dolor de cabeza, insomnio, migraña y para los síntomas del estrés.

Aceite Esencial de Menta piperita (Mentha piperita): analgésico, antiinflamatorio, antimicrobiano, antiflogístico, antiprurítico, antiséptico, antiespasmódico, antivírico, astringente, carminativo, cefálico, colagogo, cordial, emenagogo, expectorante, febrífugo, hepático, tónico nervioso, estomacal, sudorífico, vasoconstrictor y vermífugo.

El aceite esencial de menta piperita combina bien con los aceites de benjuí, romero, lavanda, mejorana, limón, eucalipto y los de otras mentas.

Lo podemos utilizar en acné, dermatitis, tiña, sarna, dolores de muelas, neuralgia, dolores musculares, palpitaciones, asma, bronquitis, halitosis, sinusitis, tos espasmódica, cólico, dispepsia, flatulencia, náuseas, resfríados, gripe, fiebre, desmayos, dolor de cabeza, fatiga mental, migrañas, estrés nervioso, vértigos.

Aceite Esencial de Mirra (Commiphora myrrha): anticatarral, antiinflamatorio, antimicrobiano, antiflogístico, antiséptico, astringente, balsámico, carminativo, cicatrizante, emenagogo, expectorante, fungicida, revitalizante, sedante, estimulante (digestivo y pulmonar), estomacal, tónico, uterino y vulnerario.

El aceite esencial de mirra combina con los aceites de incienso, madera de sándalo, benjuí, ciprés, enebro, pino, mandarina, pachulí, tomillo, menta, lavanda y especias.Lo podemos utilizar en pie de atleta, pieles agrietadas y estriadas, eczema, pieles maduras, tiña, heridas y arrugas. Asma, bronquitis, catarro, tos, infecciones de las encías, úlceras bucales. Diarrea, dispepsia, flatulencia, hemorroides, pérdida de apetito. Amenorrea, leucorre, prurito, candidiasis.

Aceite Esencial de Naranja dulce  (Citrus aurantium var. dulcis): antidepresivo, antiinflamatorio, antiséptico, bactericida, carminativo, colerético, sedante nervioso, digestivo, fungicida, hipotensor, estimulante digestivo y linfático, estomacal y tónico.

El aceite esencial de naranja dulce combina bien con los aceites de lavanda, neroli, limón, salvia romana, mirra y los aceites especiados como el de nuez moscada, canela o clavo. Lo podemos utilizar en pieles grasas, úlceras bucales, obesidad, retención de líquidos, palpitaciones, bronquitis, resfriados, estreñimiento, dispepsia, espasmos, gripe, tensión nerviosa, estrés.

Aceite Esencial de Nardo (Nardostachys jatamansi): antiinflamatorio, antipirético, bactericida, desodorante, tónico, fungicida, laxante y sedante.

El aceite esencial de nardo combina bien con los aceites de lavanda, pachulí, pino, vetiver y los aceites especiados. Lo podemos utilizar en problemas de piel como alergias, inflamación, pieles envejecidas, erupciones cutáneas y para el sistema nervioso en casos de insomnio, indigestión nerviosa, migraña, estrés y tensión.

Aceite Esencial de Niaouli (Melaleuca viridiflora): analgésico, antihelmíntico, anticatarral, balsámico, antirreúmetico, antiséptico, antiespasmódico, bactericida,cicatrizante, diaforético, expectorante, regulador, estimulante y vermífugo.

Lo podemos utilizar en acné, furúnculos, quemaduras, cortes, picaduras de insectos, pieles grasas, granos, úlceras, heridas. Dolores y molestias musculares, mala circulación, reumatismo. Asma, bronquitis, enfermedades catarrales, tos, sinusitis. Cistitis, infección urinaria. Resfriados, fiebre, gripe.

Aceite Esencial de Pino (Pinus sylvestris): antirreumático, antiescorbútico, antimicrobiano, antineurálgico, antiséptico (pulmonar, urinario, hepático), antivírico, colagogo, bactericida, balsámico, colerético, desodorante, diurético, expectorante, hipertensor, insecticida, reconstituyente, rubefaciente, estimulante (del córtex adrenal, circulatorio y nervioso) y vermífugo.

El aceite esencial de pino lo podemos combinar con los aceites de madera de cedro, romero, árbol del té, salvia, lavanda, enebro, limón, niauli, eucalipto y mejorana. Lo podemos utilizar en cortes, piojos, transpiración excesiva, sarna, llagas, artritis, gota, dolores y molestias musculares, mala circulación, reumatismo, asma, bronquitis, catarro, tos, sinusitis, inflamación de garganta, cistitis, infecciones urinarias, fatiga, agotamiento nervioso y enfermedades por estrés, neuralgia.

Aceite Esencial de Patchulí (Pogostemon cablin): antidepresivo, antiinflamatorio, antimicrobiano, antiflogístico, antiséptico, antitóxico, antivírico, afrodisíaco, astringente, bactericida, carminativo, cicatrizante, desodorante, digestivo, diurético, febrífugo, fungicida, tónico nervioso, profiláctico, estimulante (nervioso), estomacal y tónico.

El aceite esencial de patchulí combina bien con los aceites de vetiver, madera de sándalo, madera de cedro, geranio, clavo, lavanda, rosa, neroli, bergamota, mirra, salvia romana y las bases de tipo oriental.

Lo podemos utilizar sobre todo en problemas de piel como acné, pie de atleta, pieles estriadas y agrietadas, caspa, dermatitis, eczema (húmedo), infecciones fúngicas, cuidados del cabello, impétigo, repelente contra insectos, piel y cabellos grasos, heridas y arrugas. Frigidez, agotamiento nervioso y enfermedades por estrés.

Aceite Esencial de Romero (Rosmarinus officinalis): analgésico, antimicrobiano, antirreumático, antiséptico, cordial, antiespasmódico, afrodisíaco, astringente, carminativo, colerético, cefálico, colagogo, cicatrizante, citofiláctico, diaforético, digestivo, diurético, emenagogo, fungicida, hepático, hipertensor, tónico nervioso, parasiticida, reconstituyente, rufefaciente, estomacal, estimulante (circulatorio, del córtex adrenal, hepatobiliar), sudorífico, tónico (nervioso, general) y vulnerario.

El aceite esencial de romero combina bien con los aceites de olíbano, lavanda, citronela, orégano, tomillo, pino, albahaca, menta piperita, cedro, petitgrain, canela y otros aceites especiados.

Lo podemos utilizar en acné, caspa, dermatitis, eczema, cabello graso, piojos, venas varicosas, sarna, repelente de insectos, estimula el crecimiento del cabello, regula la seborrea, estimula el cuero cabelludo. Idóneo para la ciruclación, musculatura y  articulaciones utilizándose en arteriosclerosis, retención de líquidos, gota, dolores musculares, palpitaciones, mala circulación, reumatismo. Asma, bronquitis, tos ferina. Colitis, dispepsia, flatulencia, desórdenes hepáticos. Dismenorrea, leucorrea. Resfriados, gripe, infecciones. Debilidad, dolor de cabeza, hipotensión, fatiga mental, agotamiento nervioso y dolencias relacionadas con el estrés.

Aceite Esencial de Rosa (Rosa damascena): antidepresivo, antiflogístico, antiséptico, antivírico, antiespasmódico, afrodisíaco, astringente, bactericida, colerético, cicatrizante, depurativo, emenagogo, hepático, hemostático, laxante, regulador del apetito, sedante (nervioso), estomacal y tónico (corazón, hígado, estómago, útero).

El aceite esencial de rosa combina bien con la mayoría de los aceites y sirve para “redondear” las mezclas.

Lo podemos utilizar en rotura de capilares, conjuntivitis (agua de rosas), pieles secas, eczema, herpes, pieles envejecidas y sensibles, arrugas. Palpitaciones, mala circulación. Asma, tos, fiebre del heno. Náuseas. Menstruación irregular, leucorrea, menorragia, desórdenes uterinos. Depresión, impotencia, insomnio, frigidez, dolores de cabeza, tensión nerviosa y enfermedades relacionadas con el estrés.

Aceite Esencial de Sándalo (Santalum album): antidepresivo, antiflogístico, antiséptico (urinario y pulmonar), antiespasmódico, afrodisíaco, astringente, bactericida, carminativo, cicatrizante, diurético, expectorante, insecticida, sedante y tónico.

El aceite esencial de sándalo combina bien con los aceites de rosa, violeta, clavo, lavanda, pimienta negra, bergamota, geranio, benjuí, vetiver, pachulí, mimosa, mirra y jazmín.

Lo podemos utilizar en acné, piel seca o agrietada, piel grasa, lociones para después del afeitado, crema hidratante. Bronquitis, catarro, tos (seca, persistente), laringitis, inflamación de garganta. Diarrea, náusea. Cistitis. Depresión, insomnio, tensión nerviosa y enfermedades relacionadas con el estrés.

Aceite Esencial de Tomillo (Thymus vulgaris): antihelmíntico, antimicrobiano, antioxidante, antiputrescente, antirreumático, antiséptico (intestinal, pulmonar, génito-urinario), antiespasmódico, antitusígeno, antitóxico, tónico aperitivo, astringente, diurético, afrodisíaco, bactericida, tónico nervioso, balsámico, revulsivo, carminativo, cicatrizante, emenagogo, rubefaciente, parasiticida, estimulante (del sistema inmunitario, circulación), sudorífico y vermífugo.

El aceite esencial de tomillo combina bien con los aceites de bergamota, limón, romero, melisa, lavanda, pino, mejorana.

Lo podemos utilizar en abscesos, contusiones, quemaduras, cortes, dermatitis, eczemas, picaduras de insectos, piojos, infecciones de las encías, pieles grasas, sarna. Artritis, celulitis, gota, obesidad, dolores y molestias musculares, edema, dolores y molestias musculares, reumatismo, mala circulación, torceduras, lesiones deportivas. Asma, bronquitis, catarro, tos, laringitis, sinusitis, amigdalitis. Diarre, dispepsia, flatulencia. Cistitis, uretritis. Gripe, enfermedades infecciosas. Dolores de cabeza, insomnio, debilidad nerviosa y enfermedades relacionadas con el estrés.

Aceite Esencial de Vetiver (Vetiveria zizanioides): antiséptico, antiespasmódico, depurativo, rubefaciente, sedante (sistema nervioso), estimulante circulatorio y de la formación de glóbulos rojos, tónico y vermífugo.

El aceite esencial de vetiver combina bien con los aceites de madera de sándalo, rosa, violeta, jazmín, lavanda, pachulí, salvia romana, mimosa e ylang-ylang.

Lo podemos utilizar en acné, cortes, pieles grasas, heridas. Artritis, dolores musculares, reumatismo, torceduras, rigidez. Debilidad, depresión, insomnio, nervios.

Aceite Esencial de Violeta (Viola odorata): analgésico suave, antiséptico, antiinflamatorio, antirreumático, descongestivo del hígado, diurético, expectorante, laxante, soporífero y estimulante de la circulación.

El aceite esencial de violeta combina bien con la salvia romana, estragón, comino, lúpulo, albahaca, jacinto y otros aceites florales. Lo podemos utilizar en acné, eczema, refina los poros, varicosidades, heridas. Fibrosis, mala circulación, reumatismo. Bronquitis, catarro, infecciones de la boca y la garganta. Vértigos, dolores de cabeza, insomnio, agotamiento nervioso.

Aceite Esencial de Ylang-ylang (Cananga odorata): afrodisíaco, antidepresivo, antiinfeccioso, antiseborreico, antiséptico, euforizante, hipotensor, tónico nervioso, regulador, sedante nervioso, estimulante circulatorio y tónico.

El aceite esencial de Ylang-ylang utilizado solo es un aceite perfumado con un toque muy especial, aunque también lo podemos combinar con jazmín, rosa, vetiver, bergamota, mimosa. El aceite de ylang-ylang extra es un fijador excelente ya que los demás grados carecen de la riqueza y profundidad del extra.

Lo podemos utilizar en problemas de la piel como irritaciones cutáneas, piel grasa, acné. Eficaz para el sistema nervioso en casos de depresión, frigidez, impotencia, insomnio, tensión nerviosa y estrés.  Se utiliza como fijador en la elaboración de jabones, cosméticos y perfumes.

continua-en     anterior

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s