Cómo utilizar en casa los aceites esenciales

MÉTODOS DE APLICACIÓN

Los aceites esenciales se pueden aplicar en el hogar de muchas maneras y de forma simple y efectiva, tanto por su olor como por sus propiedades cosméticas y medicinales. Pueden utilizarse como perfumes o para reavivar un popurrí. También pueden emplearse en el tratamiento de enfermedades leves y para ayudar a prevenir y aliviar muchas dolencias comunes como dolores de cabeza, resfriados, dolores menstruales, musculares. Siempre se deben guardar en un lugar fresco en recipientes de cristal oscuro para protegerlos de la fooxidación, procurando que mantengan el mínimo contacto con el aire y manteniéndolos alejados del alcance de los niños.

MASAJE

El método preferido de los aromaterapeutas profesionales, que normalmente realizan un masaje por todo el cuerpo. Se escogen los aceites que se adapten a la condición y el temperamento del paciente, y se mezclan con un aceite base (almendras dulces, pepitas de uva). La cantidad de aceite esencial contenida en esta mezcla debería estar entre un 1 y un 3 por ciento, dependiendo del tipo de dolencia. Las enfermedades físicas (reumatismo o indigestión) requieren una mayor concentración de aceite esencial. Veinte gotas de aceite esencial equivalen más o menos a un mililitro (1/4 de cucharadita), así que para preparar un mezcla utilizaremos las siguientes proporciones:

ACEITE ESENCIAL                        ACEITE BASE        

20 a 60 gotas                                     100 ml

7 a 25 gotas                                          25 ml

3 a 5 gotas                                              5 ml (1 cucharadita)

El masaje constituye una experiencia relajante y nutritiva, no solo por la comunicación no verbal basada en el tacto,  sino porque asegura que los aceites esenciales se absorben de forma efectiva por el torrente sanguíneo a través de la piel.  Para el bienestar general resulta beneficioso practicar el auto-masaje en zonas específicas del cuerpo, especialmente los pies y las manos. También será útil masajear las zonas del cuerpo que estén provocando malestar; por ejemplo, la menta piperita (diluida) se frota sobre el estómago en el sentido de las agujas del reloj para aliviar la indigestión; la mejorana ayuda a relajar el cuello y los hombros rígidos.

ACEITES Y LOCIONES PARA LA PIEL

Los aceites esenciales se preparan de forma similar a los de masaje, excepto que el aceite base suele incluir aceites más nutritivos, como los de yoyoba, aguacate o hueso de albaricoque. Es un tratamiento para la piel y los problemas particulares que presente. Un suave movimiento circular de los dedos es a menudo suficiente para que se absorban los aceites; no se debe trabajar en exceso la piel, sobre todo en las zonas delicadas del cuello y los ojos. La rosa y el neroli son convenientes para pieles secas y maduras; el geranio, la bergamota y el limón pueden ayudar a combatir el acné y la pieles grasas.

También pueden mezclar unas gotas de aceite esencial con una crema o loción suaves, o añadirlas a una máscara facial básica, que contenga harina de avena, miel o arcilla junto con la pulpa de varias frutas. Para algunas enfermedades como el herpes y el pie de atleta, es mejor utilizar una loción a base de alcohol en lugar de un aceite o una crema. Esta puede prepararse añadiendo 6 gotas de aceite esencial a 5 ml (una cucharadita) de alcohol isopropílico o de vozka. Esta mezcla puede diluirse en un litro de agua hervida, previamente enfriada, para tratar el heridas abiertas y llagas como las causadas por la varicela o el herpes genital.

COMPRESAS FRÍAS Y CALIENTES  

Se trata de una forma muy efectiva de utilizar los aceites esenciales para aliviar el dolor y reducir la inflamación. Para preparar una compresa caliente, llene un cuenco con agua con agua muy caliente y añádele 4 o 5 gotas de aceite esencial. Sumerja un paño de algodón, algodón hidrófilo o una manopla en el bol, escúrralo y colóquelo sobre la zona afectada hasta que se haya enfriado a la temperatura corporal. Repita la operación. Las compresas calientes alivian el dolor de espalda, reumatismo y la artritis, abscesos, dolor de oídos y dolor de muelas.  Las compresas frías se preparan de forma similar pero con agua muy fría. Son útiles para el dolor de cabeza (sobre la frente o la parte posterior del cuello), torceduras, distensiones musculares y otras zonas calientes o inflamadas.

CUIDADOS DEL CABELLO

El cabello también pueden realizarse utilizando unas gotas de aceites esenciales en el aclarado o añadiéndolas a un champú suave. Para friccionar el cuero cabelludo puede prepararse una loción sobre una base alcohólica añadiendo 5 ml (una cucharadita) de un aceite esencial a 100 ml de vodka. Esta loción sirve para acondicionar el cabello o para librarse de parásitos como pulgas y piojos. Un excelente acondicionador del cabello par diferentes tipos de cabello se prepara añadiendo un 3% (o 60 gotas) de aceite esencial sobre un aceite base nutritivo como el de oliva con yoyoba  o de almendras dulces. Masajee el cuero cabelludo y envuélvalo en una toalla durante una o dos horas. Aceites como el romero, pimienta racemosa y manzanilla también ayudan a acondicionar el cabello y estimulan su crecimiento sano; la lavanda repele pulgas y piojos, mientras que la bergamota y el árbol del té pueden ayudar a controlar la caspa.

AGUAS DE FLORES

Se puede preparar en casa un agua de flores añadiendo de 20 a 30 gotas de aceite esencial en un recipiente que contenga 100 ml de agua mineral o agua desionizada, dejándolo reposar un cuantos días en la oscuridad y filtrando luego con un filtro de papel como los de café. Aunque los aceites esenciales no se disuelven en agua, le transmiten su aroma y sus propiedades. Este método puede resultar muy útil en la prevención y tratamiento de enfermedades de la piel como el acné, la dermatitis y el eczema, y para tonificar y limpiar el rostro. Se pueden utilizar prácticamente todos los aceites, pero los más tradicionales son los de rosa, azahar, lavanda y petit-grain; también se pueden preparar aguas de flores variadas par casos específicos.

BAÑOS

Una de las maneras más fáciles y agradables de utilizar los aceites esenciales es añadiendo de 5 a 10 gotas de aceite al agua cuando la bañera está llena. El baño aromático se ha utilizado tradicionalmente como una experiencia agradable y sensual especialmente  por los romanos, pero también para tratar diversas dolencias: irritaciones cutáneas, dolores y molestias musculares, reumatismo y artritis. Una esencia como ylang ylang se puede disfrutar como una experiencia aromática euforizante por sí misma; la manzanilla o la lavanda  ayudan a aliviar el estrés, la ansiedad o el insomnio; el romero o el pino contribuyen a calmar las extremidades doloridas. Evite aquellos aceites que puedan resultar irritantes para la piel.

VAPORIZACIÓN

Una deliciosa forma de perfumar una habitación, evitando el humo que produce el incienso, consiste en utilizar un quemador de aceite o un difusor automático. También se pueden echar unas gotas de aceite a un anillo aromitazor que se adapta a una bombilla o a un cuenco de agua sobre un radiador. Los diferentes aceites crean atmósferas distintas: el incienso y la madera de cedro se han utilizado tradicionalmente para crear un ambiente pacífico y relajado. Los aceites vaporizados de citronella o de lemongrass constituyen una forma  excelente de mantener los insectos a raya o eliminar olores indeseables como el olor de los cigarrillos.Antiguamente se quemaban hojas de enebro y romero para ayudar a controlar las epidemias y purificar el ambiente. Estos aceites ayudan a limpiar el ambiente de gérmenes e inhibir el desarrollo de resfriados o gripes. Los aceites de mirra o de eucalipto en el dormitorio de los niños ayudan alivian las dificultades respiratorias nocturnas y  el resfriado. También pueden esparcirse unas gotas sobre la almohada o bien sobre un pañuelo para utilizarlo durante todo el día.  Asegúrese siempre de que el quemador de aceite está en un lugar seguro y lejos del alcance de los niños y de los animales de compañía.

DUCHA

La ducha puede ser útil para ayudar a combatir las infecciones génito-urinarias más comunes como la candidiasis, la cistitis o el prurito. En el caso de la candidiasis, añada entre 5 y 10 de aceite de árbol del té a un litro de agua caliente y agítelo bien.  Esta mezcla puede utilizarse en un baño de asiento, bidet o en forma de ducha vaginal (el recipiente se vende en farmacias). Algunos aceites, como el de lavanda y ciprés, también ayudan a recuperarse tras el parto.

APLICACIÓN DIRECTA

 En términos generales, los aceites esenciales no se aplican sobre la piel sin diluir. Sin embargo, existen algunas excepciones: el aceite de lavanda puede aplicarse sin diluir sobre quemaduras, cortes y mordeduras de insectos; el de árbol de té sobre granos y el de limón sobre las verrugas. Algunos aceites como el de madera de sándalo, jazmín o rosa constituyen excelentes perfumes si se extienden sobre la piel. Hay que tomar precauciones con los aceites de efecto fototóxico (que decoloran la piel con el contacto del sol), como es la bergamota; con los irritantes como el de tomillo o como el de corteza de canela.        Puede resultar interesante elaborar una fragancia propia mezclando varios aceites. Algunos también pueden utilizarse para perfumar la ropa de casa, la ropa de vestir o para rejuvenecer popourrís.

USO INTERNO

Debido a la elevada concentración de los aceites esenciales (y a la gran toxicidad de muchas esencias), en su uso casero no se recomienda ingerirlos. La Federación Internacional de Aromaterapeutas advierte que también contra este método de aplicación. Sin embargo, puesto que los aceites esenciales se absorben rápidamente a través de la piel, pueden influir sobre los órganos internos mediante su uso externo.     Para un enfermedad como la artritis, por ejemplo, que indica un aumento de toxinas en las articulaciones, el empleo de medidas dietéticas y remedios a base de plantas medicinales puede verse acentuado mediante la aplicación externa de aceites como los de enebro y abedul.

INHALACIONES

Este método está especialmente indicado par las infecciones de senos nasales, garganta y pecho. Añada 5 gotas de un aceite esencial como el de menta piperita o tomillo en un cuenco de agua caliente, cúbrase la cabeza y el cuenco con una toalla y respire profundamente durante un minuto; repita la operación. Otra manera de inhalar aceite esencial es relajarse en un baño caliente, pero la concentración de aceite es menor. Este tipo de aplicación actúa como una especie de sauna facial: los aceites esenciales de limón y árbol del té ayudan a desobstruir los poros de la piel y limpiar el cutis.

continua-en     anterior

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s